Endodoncia microscópica

En la Clínica de Salud Dental Dra. Clara Martínez Valero contamos con el Dr. Juan Navarro Ferri, especialista exclusivo en endodoncia y endodoncia microscópica. Estamos hablando de un tratamiento que requiere altas dosis de paciencia, atención y experiencia, pues trabajamos en una zona con poca visibilidad. Es importante que un tratamiento de endodoncia sea realizado por un especialista para conseguir la salvación del diente con las menores visitas posibles.

¿Qué es una endodoncia?

Es un tratamiento que realizamos en el interior del diente (Endo- dentro de), que consiste en la eliminación de la pulpa dentaria (nervios y vasos). Dicho tratamiento se realiza por diversas causa : caries grandes, causas periodontales, traumatismos dentales…

El objetivo fundamental de la endodoncia es aliviar el dolor y salvar el diente.

Ventajas de la endodoncia microscópica frente a la endodoncia tradicional

Debido al tamaño tan pequeño que poseen los conductos radiculares donde se albergan los nervios y vasos pulpares, el tratamiento de endodoncia es uno de los más complicados en odontología.

El tratamiento a través de un microscopio quirúrgico proporciona un aumento hasta 30 veces el tamaño de una pieza dental así como proyecta una luz intensa en el campo operatorio lo que permite visualizar el proceso de una manera altamente detallada, facilitando el tratamiento.

La ventajas que aporta la endodoncia microscópica son:

  • Máxima precisión en el diagnóstico
  • Mayor seguridad durante el tratamiento
  • Mayor probalidad de salvar el diente
  • Mayor conservación de tejido dentario
  • Numero menor de sesiones
  • Mejor comunicación con los pacientes

¿Cómo se hace una endodoncia?

El primer paso consiste en obtener una completa anestesia del diente (el tratamiento es totalmente indoloro).Una vez comprobada la anestesia completa procederemos a entrar en la cámara pulpar que es como el vestíbulo de entrada de una casa en la que ya observaremos las "puertas" de acceso al interior de las raíces. Con unos instrumentos, llamados limas, específicamente diseñados iremos eliminando el contenido radicular (vasos y nervios) y limpiando las paredes de modo que no quede ningún resto adherido a las mismas. Un potente desinfectante nos ayudará en esta labor de limpieza radicular. La duración del tratamiento dependerá del número de raíces y conductos del diente.

Por último, rellenaremos el conducto con unas puntas de gutapercha (resina especial) y un cemento sellador para evitar así que queden espacios vacíos donde las bacterias podrían multiplicarse y producir infecciones posteriores.

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