El correcto uso de los cepillos interproximales

Fuente: Blog Salud Dental

En España, más del 80% de la población declara cepillarse los dientes al menos una vez al día, pero ¿es suficiente con usar el cepillo común? Se ha instaurado la creencia errónea de pensar que solo con el cepillo ya se puede mantener una correcta higiene bucal, sin necesidad de métodos complementarios. En realidad, lo mejor es complementar la higiene con algún elemento de higiene bucal que nos permita profundizar en la limpieza.

Entre los muchos que existen para cuidar nuestra salud bucal destaca el cepillo interproximal. De medida mucho más reducida que uno común, es un cepillo cilíndrico o cónico que se usa para limpiar el biofilm oral (placa bacteriana) acumulado en los espacios interproximales, es decir, las zonas existentes entre diente y diente. Su estructura y diseño permite una limpieza de estas zonas y garantiza una mejor higiene bucodental, abarcando zonas inalcanzables para los cepillos comunes.

Cepillo interproximal, ¿cómo funciona?

Patentado por Aurora Frank Kygios en 1983, el cepillo interproximal nació como una respuesta higiénica para aquellas zonas bucodentales donde no llegaba el cepillo común.

Consejos sobre su uso se basan en introducir el cepillo holgadamente, de modo que sean los filamentos y no el alambre los que estén en contacto con los dientes. Así mismo, el cepillo se debe mover desde dentro hacia afuera, sin hacerlo girar. Según el modelo de cepillo interproximal, en algunos casos se aconseja acoplar el capuchón protector al mango para alargar el cepillo y conseguir limpiar más fácilmente las zonas posteriores más difíciles de alcanzar.

El cepillo común no es suficiente

La Federación Dental Internacional recomienda, para una buena higiene bucodental, el cepillado dental con una pasta dental fluorada dos veces al día como patrón básico de higiene, complementado con elementos de higiene interdental como los cepillos interproximales.

 

 

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